Una entrevista puede ser estresante, y parte de ese estrés es decidir qué ponerte. Quieres causar una buena impresión, proyectar profesionalismo y dejarle al entrevistador la sensación de que serías la persona ideal para el puesto.
Qué NO Ponerte
Quizás ya conoces algunas prendas que son un "no" obvio (jeans, shorts, tops cortos, tenis, sandalias), pero aquí hay otras que también debes evitar:
- Ropa que no te queda bien — demasiado ajustada o demasiado holgada, además de zapatos incómodos. Quieres verte bien y sentirte a gusto. El proceso de entrevista ya es bastante incómodo de por sí.
- Demasiado perfume o colonia — aunque a ti te guste el aroma, podría resultar molesto para tu entrevistador.
- Colores brillantes y estampados llamativos — esto aplica para vestidos, camisas, pantalones, chaquetas y corbatas.
Qué SÍ Deberías Ponerte
Tu atuendo debería al menos igualar — si no superar — el tipo de vestimenta del entrevistador. Investiga de antemano el código de vestimenta estándar de la empresa. Siempre apunta a un look pulcro y cuidado. Aquí tienes algunos clásicos con los que no puedes fallar:
- Vestido de estilo business casual o falda recta
- Camisa de vestir con botones
- Pantalón de vestir o caquis
- Suéter o cárdigan
- Zapatos de vestir
Tips de Experto
- Pruébate el atuendo unos días antes de la entrevista para confirmar que te queda bien y te sientes con confianza.
- Pide una segunda opinión — pregunta a un amigo o familiar cuál es su primera impresión honesta.
- Colores seguros: negro, blanco, azul marino, gris. Un pequeño toque de color está bien; los estampados llamativos, no.
- Ten al menos un atuendo de entrevista listo en tu clóset. Si estás entrevistando en varios lugares, mantén una rotación para nunca repetir el mismo atuendo en la misma empresa.